sábado, 16 de mayo de 2009

¡¡CAFU, I HATE YOU!!

OK… el día de hoy llegue a una desgarradora y aterradora conclusión:
"TLALOC, POSEIDON, NEPTUNO y [inserte nombre de cualquier otro dios del agua y/o la lluvia que pudiera existir] ME ODIAN y me detestan con todas sus fuerzas"

Así es... Indudablemente, cuando llevo a lavar mi coche o en su defecto cuando yo lo lavo (en contadas ocasiones), el día que sea, del mes que sea, del año que sea, del lugar en el que me encuentre; los dioses se ponen a confabular para que llueva.

Existe un 99.99% de posibilidades de que el día en que yo llevo a lavar mi coche lloverá. No importando el que sea un día soleado y despejado, o que en el lugar en el que me encuentre esté siendo azotado por una gran sequía; ese día sin lugar a dudas lloverá.

Realmente me puedo imaginar cómo los dioses de la lluvia y del agua se carcajean de mí cuando mandan la lluvia a ensuciar mi coche. Porque así es, existen ocasiones en las que nada más llueven 2 minutos, se ensucia mi coche, deja de llover y sale el sol.

Pero el día de hoy realmente se ensañaron de verdad. Debido a que está haciendo un calor de los mil demonios, mantengo la ventana de mi cuarto abierta.

A eso de las 3 de la tarde me retire a ver que encontraba de comer fuera de mi casa (porque me había acabado toda la comida) y por supuesto, como estaba haciendo tanto calor dejé abierta la ventana.

Después de haber ido a comer se me ocurrió ir a lavar el coche, porque de plano estaba muy sucio de la parte de afuera (porque han de saber, que por dentro no me gusta tenerlo sucio, y está estrictamente prohibido subir a mi automóvil con alimentos y/o animales).

Exactamente, en el momento en que salgo del autolavado – se los juro, no pasaron ni 2 minutos –el sol desapareció y llegaron las nubes… "¡YA VALIO #$%&#$"… y en efecto… ¡¡VALIO MADRES!! … el cielo se comenzó a caer a pedazos mientras veía con tristeza y melancolía como mi coche se ensuciaba poco a poco..snif...snif. Pero eso no fue todo, cuando llegue a mi casa fue lo PIOR…

El agua se metió por la ventana de mi cuarto, inundó parte de la recamara y mojó un contacto de luz que no he querido mover por miedo a morir electrocutado.

Pero lo único que me queda por decirles a los dioses es…"¡¡EL SENTIMIENTO ES MUTUO Y TAMBIÉN LOS ODIO Y LOS DETESTO CON TODAS MIS FUERZAS!!!"

Nota: Si no vuelvo a escribir en este blog, significa que morí por alguna extraña maldición y/o castigo provocado por los dioses del agua… que seguramente se carcajearán cuando esto suceda.

¬¬

1 comentario:

Cleria dijo...

Yo que tú les declaraba también la guerra y dejaba de bañarme... quizá con el olor puedas alejarlos de ti y te dejen tranquilo. ;)

Pero mientras tanto... Cafusín ¿puedes por favor llevar tu coche al rancho de mi familia y lavarlo? Ya van dias que no llueve y pues más vale hacer algo antes de que sea tarde. :)