El Santo nos salvó de innumerables monstruos, entre los cuales están: las momias, los hombres lobo y las mujeres vampiro (por mencionar algunos). Si no hubiera sido por él, no se qué sería de nuestras vidas con tantos monstruos rondando por las calles. No cabe duda que fue un verdadero héroe y que su recuerdo seguirá presente por muchas generaciones más.
Pero aún después de haber fallecido, el santo ha dejado huella. En estos momentos puedo decir y sin temor a equivocarme que, por él soy lo que soy y estoy en donde estoy. Así es, “El SANTO salvó mi vida”.
La mañana del jueves 19 de Septiembre de 1985, era una mañana normal en la gran ciudad de México. Poco antes de las 7:15 am las cosas transcurrían normalmente. En aquel entonces, Cafú apenas tenía la escasa edad de 3 años y como cualquier niño normal de su edad se encontraba dormido, mientras que su madre se encontraba apurada para salir al trabajo. Pero (afortunadamente) aquel día se la había hecho tarde (a su madre) para llegar a trabajar, ya que era el primer día de clases en la secundaria de su hija mayor, (hermana de Cafú) porque tenía que hacer preparativos especiales para aquel gran día en la vida de la chamaca. (jejejeje).
A eso de las 7:19 de la mañana de aquél día, Cafú fue despertado abruptamente por su hermana, quien lo tomó en brazos. El pequeño niño no sabía lo que sucedía pero sabía que era algo grave porque todo mundo estaba espantado: un gran movimiento sísmico se estaba suscitando, con una magnitud de 8.1 grados en la escala de Richter, cuya duración aproximada fue de poco más de dos minutos. (Lo cual supe años después).
En aquel entonces la familia de Cafú , habitaba en el cuarto piso de un edificio de departamentos, el cual se empezó a mover de un lado a otro debido a los movimientos telúricos. Las escaleras eran inaccesibles, ya que se movían de arriba para abajo y el barandal estaba a punto de sucumbir; y de la opción de usar el elevador ni siquiera vale la pena mencionarla. Toda la gente gritaba, lloraba y rezaba en al marco de sus puertas. Era una escena desgarradora, pero el pequeño Cafú no tenía miedo (valiente desde aquél entonces) y tan sólo veía atentamente a los vecinos como gritaban implorando por sus vidas.
En medio de la escena, el pequeño niño comenzó a percatarse de las plegarias de su hermana:
-“¡Santísima virgencita de Guadalupe, ayudanos!”…“¡San Judas Tadeo… ruega por nosotros!”… “¡Santo niño de atocha no dejes que nos pase nada! “… …. …
A lo que el pequeño Cafú sin comprender mucho de lo que decía le respondió abrazando a su tan amada figura de acción de “EL SANTO”:
-“No te preocupes hermanita, yo aquí tengo mi 'Santo', y él nos está protegiendo. No nos pasará nada, el es más poderoso que todos los santos que estas nombrando”. (jojojojojojojo)
Y efectivamente, unos minutos después, el terremoto terminó, todas las personas pudieron bajar a salvo del edificio (el cual tiempo después tuvo que ser demolido por los daños estructurales que le provocó el sismo). La madre de Cafú no llegó a tiempo a su trabajo, pero cuando arribó al hospital en el que laboraba, se percató impactada que el edificio ya no existía; había sucumbido por el terremoto y muchos de sus compañeros que laboraban ahí (y que habían llegado temprano) habían fallecido.
La familia se mudó al estado de Querétaro, y el resto es historia.
Así es queridos lectores, el SANTO salvó ese día muchas vidas y es el responsable directo de que actualmente viva en la ciudad de Querétaro y que hoy en día esté escribiendo tonterías en este su blog.
Es por eso (y por muchas otras cosas más), que en estos mismos instantes estoy escribiendo una carta formal al vaticano. No pidiendo, sino exigiendo la beatificación de nuestro héroe “EL SANTO”, relatando los hechos descritos en este post, así como otros milagros documentados de este gran personaje.
Si mi petición es ignorada, estoy considerando la fundación del nuevo culto hacia el “SANTO”, ¿Si los Cienciologos lo hacen, por qué yo no? (Sí, en lo que cree Tom Cruise, y John Travolta, pero esa es otra historia que les contaré más adelante). ¿Quien me apoya?
¡MUCHAS GRACIAS SANTO!
CAFÚ

2 comentarios:
Muchísimas gracias al Santo por salvar a mi amigo Cafusín!
Por cierto, para que tu nuevo culto al santo tenga éxito, necesitarás reclutar famosos (como bien lo ha hecho la cienciología)... Espera! Tendrán como lider a Andrés Palacios! uffa! ¿Donde me inscribo?
Interesante prueba de la serie de coincidencias que nos traen hasta aquí... y por su santidad el santo no te preocupes, creo que es la única persona que no necesita ninguna santificación para que lo llamen santo jajajaja.
PD nada es coincidencia pero me niego a pensar que todo esta previamente determinado...
Interesante
Publicar un comentario