Así es, ¡mi aparato digestivo es una Nena! En realidad no es la panza sino mis intestinos. Me enfermo del estomago muy frecuentemente y eso no es nada COOL! Algunos se preguntarán ¿Por qué? … ¿por qué este Geek tiene la panza de nena? En realidad ni yo mismo lo sé, pero tengo mis sospechas. (y para los que no se lo pregunten… se amuelan y ahí les va mi explicación).
Desde temprana edad, mi madre siempre cocinó sanamente, pero esto se intensificó cuando yo tenía la edad de 14 años. Desafortunadamente, mi señora madre fue diagnosticada con hipertensión y su dieta fue modificada drásticamente. En casa, ella era la que cocinaba, y para evitar que preparara comida doble todos nos acostumbramos a la nueva comida sana que ahora era más sana que de costumbre: Casi nada de sal, nada de grasas e irritantes, y muchos vegetales.
En realidad no estuvo nada mal, porque antes de esto, CAFU era un verdadero marrano (sí, gordo, puerquito, marranito, oing, oing… pero esa es una historia que contaré después). A partir de este cambio drástico en mis hábitos alimenticios, aunados con dieta para bajar de peso; mi estomago se fue acostumbrando a la comida sana o lo que mis amigos conocen como "comida para nenas".
Tiempo después cuando entre a la universidad, traté de modificar mis rutinas alimenticias. Ya saben, las fiestas con los cuates, las bebidas alcohólicas y lo más importante: "la comida chatarra es mucho más barata que la comida sana" y sin mencionar que es mucho más fácil de conseguir. Esto fue una verdadera bomba para mi estomago que no estaba acostumbrado. Al final de cuentas no pude acostumbrarme por completo y terminé desmadrandome más el aparato digestivo.
Otro punto clave en el proceso de "desmadración" de mi aparato digestivo fue el estrés de la escuela, que se juntó con las mal pasadas que me daba al no comer en horarios definidos. Además de las desveladas que terminaron envejeciéndome como 10 años en un total de 5 años de escuela.
Y para acabarla de fregar, lo único que me faltaba: Soy intolerante a la lactosa. Me di cuenta de esto cuando comencé a sentir estragos en el estomago después de tomar mi clásico licuado por las mañanas. (Licuado de proteína de leche… con más leche ¬¬). Dejé de tomarlo y mi estómago se estabilizó, además de que dejé de gastar en esos suplementos alimenticios carísimos que realmente no funcionan para nada.
Ya para terminar esta triste historia… hace unos meses me diagnosticaron "síndrome del intestino irritable", que significa que no debo comer irritantes ni grasas. Al parecer es consecuencia de todo lo anterior descrito. Snif… Snif
Ahora resulta que ni las nenas son tan delicadas del estómago como yo. CHAAAAAAALE!!!
Así que si ven a un tipo entrar al Burger King y pedir una ensalada, ese soy yo ¬¬
Imágen: (Alberto Montt, 2009) www.dosisdiarias.com


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